miércoles, 20 de febrero de 2013

Pecado original.

Un día me puse a escribir y dibujar un cuento para "peques". Tenía que ser algo sencillo, rápido de ejecutar, fresco y que resultara atractivo al primer vistazo. Cuando lo acabé, me regocijé. Estaba seguro de haber conseguido todo lo que me había propuesto. Al poco me di cuenta de que mi trabajo resultaba demasiado tradicional, predecible, y ¡joder! ya se había tocado el mismo tema millones de veces. En resumen, no era nada original. Me sentí inmediatamente en la necesidad de justificarme... y pensé (los muertos tenemos mucho tiempo para pensar) hasta llegar a una conclusión... a la mierda la originalidad, ser original es de mal gusto, ni siquiera Dios fué original, cuando nos creó lo hizo a su imagen y semejanza.
  Cada uno se consuela como puede. 






1 comentario:

Francisco Alaminos dijo...

Preciosos dibujos, y el color me encanta
Un saludo